Bitcoin, Dinero Perfecto para la Humanidad

Bitcoin en Español
16 min readApr 6, 2021

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*Artículo traducido al español a partir del original publicado por nozomi hayase, con autorización del autor.

La pandemia por Covid-19 que surgió durante 2020 lanzó al mundo entero a un total desorden. El daño económico que originó el rompimiento del sistema nos muestra la gran necesidad de cambio. Mientras el viejo sistema se está desmantelando y los líderes globales se lanzan a arreglar los problemas, hoy Bitcoin está ganando terreno, incrementando su precio y dando la bienvenida a nuevos usuarios cada día.

Nacido y desarrollado en internet, Bitcoin es dinero sin Estado que ahora es incluso considerado como el mejor candidato para ser la divisa de reserva global. Algunos ven el significado de esta innovación y su impacto, que va más allá de las finanzas. El multimillonario administrador de un fondo de cobertura Paul Tudor Jones, quien cambió a tendencia alcista en Bitcoin en 2020, comentó,

“Una apuesta por Bitcoin es una apuesta por el ingenio humano”

Los asuntos que actualmente estamos enfrentando, desde pobreza y cambio climático hasta conflictos entre naciones y abusos en derechos humanos, son globales y no pueden ser resueltos por un solo país. En este artículo expondré cómo Bitcoin es un regalo para la humanidad que puede ayudar a la gente común alrededor del mundo a trabajar juntos en colaboración para lograr esos retos, y es dinero perfecto que puede guiarnos hacia la siguiente etapa en nuestra civilización.

Rechazo del Dios de la Naturaleza

Bitcoin, inventado durante la crisis financiera en 2008, está libre de la autoridad central de los gobiernos y bancos. En sus 12 años de existencia, la tecnología, con su característica única de ser resistente a la censura y poder usarse sin permiso de nadie, ha permitido a la gente almacenar valor de manera segura y realizar transacciones entre ellos libremente de una forma sin precedentes en la historia humana.

La raíz de los problemas que hoy confronta la humanidad tiene que ver con la pérdida de la conexión con la naturaleza de nuestro mundo moderno. Hoy hemos creado una civilización altamente tecnológica y nuestro estilo de vida se ha desentonado del mundo natural.

El origen de la separación entre sociedad y naturaleza se puede rastrear hasta el nacimiento del estado-nación moderno. Los principales eventos que rompieron la armonía de la civilización con la naturaleza se llevaron a cabo en norteamérica cuando los peregrinos europeos se enfrentaron con los nativos americanos. En ese entonces, no se llevó a cabo un encuentro real entre culturas. La posibilidad de crear una civilización a través del diálogo, abriendo e integrando otras perspectivas, no ocurrió.

Guiados por el destino manifiesto ordenado por Dios, los colonizadores europeos se aventuraron hacia la expansión en el oeste. Destruyeron la vida de los indígenas y su cultura y declararon a la naturaleza como muerta. El filósofo Jacob Needleman (2002) aclaró cómo al conquistar las tierras, los hombres que fueron influenciados por las ideas del Renacimiento fallaron en comprender la cultura indígena que “dependía de un estado de conciencia diferente al de nuestra civilización moderna” (p.202), un estado de conciencia que estaba más profundamente conectado con la tierra.

Esto colocó a EE. UU., en la trayectoria de su desarrollo, lejos de la visión original que vivía en el territorio. Al momento de la revuelta contra la monarquía británica, Thomas Jefferson reconoció en la Declaración de Independencia que la separación de las 13 colonias de Gran Bretaña se decretaba por “las Leyes de la Naturaleza y el Dios de la Naturaleza”. En su asalto a la naturaleza, los fundadores de la república constitucional traicionaron los ideales que inspiraron su propia independencia, y negaron la fuente de legitimidad que les otorgó su existencia soberana.

Monoteísmo Americano

En EE. UU., el Nuevo Mundo, que prometió liberar a la gente del poder arbitrario del Rey, una fuerza monárquica — el sistema político basado en el reinado de una sola figura ha persistido silenciosamente. Al establecer la república constitucional de EE. UU., hubo reconocimiento de la importancia de la habilidad del estado de funcionar independientemente, libre de la influencia de la iglesia. Esto fue articulado por el concepto de Jefferson de un “muro de separación” entre iglesia y estado, y fue colocado en la cláusula ‘Establishment Clause’ del primer artículo constitucional, como premisa de la libertad religiosa, la cual prohíbe al gobierno promover o disuadir cualquier religión.

A pesar de esta protección ante la creación de una iglesia-estado, esta tendencia inconsciente de los colonizadores europeos contra el estilo de vida de los indígenas y su relación con el territorio, el cual era radicalmente distinto al de ellos, influenció el establecimiento de una religión predominante en EE. UU.

El psicoterapeuta Rafael López-Pedraza (1990) resaltó cómo la Biblia se ha vuelto la base de creencias religiosas de los occidentales y describe su esencia como “monoteísmo: la alabanza de un Dios, y los celos e ira de ese Dios si cualquier otro es alabado” (p.29). Para el modelo mental formado por la tradición judeo-cristiana, la visión animista del mundo de las tribus nativas de EE. UU., que concierne a todas las cosas -animadas e inanimadas- poseyendo un espíritu viviente como incorporación de lo divino, era considerada primitiva e inferior.

Estas creencias y actitudes unilaterales de los europeos, sin haber sido cuidadosamente examinadas, formaron una religión de monoteísmo Americano. El gobierno federal trabajó para imponer esta religión nacional mediante el confinamiento de los nativos americanos a reservaciones, prohibiéndoles practicar su alabanza a la naturaleza, bailes ceremoniales y rituales que estaban profundamente insertados en su vida diaria. En nombre de la asimilación, sus hijos fueron enviados a internados y esa gente de la Primera Nación fue forzada a adoptar los valores culturales europeos, incluyendo la conversión al Cristianismo.

La doctrina del materialismo

Un dios que ahora ha ocupado EE. UU. denuncia el mundo supernatural que subyace al mundo natural. Predica la doctrina del materialismo — una creencia de que solo las cosas que pueden ser percibidas mediante los sentidos externos existen, y niega la realidad más allá de lo físico.

La república, bajo persuasión monoteísta, ha trazado un camino de desarrollo que se opone a la naturaleza y mide su progreso a través del avance del confort físico. Así, el dinero se convirtió en un instrumento para que las élites gobernantes mantengan su control exclusivo sobre la elección de la fe de la gente.

El dólar de EE. UU. que fue declarado moneda corriente por decreto gubernamental, con el símbolo del Ojo de la Providencia cuidando a la humanidad, comenzó a circular en la nación. Posteriormente, con la creación de la Reserva Federal en 1913, las corporaciones privadas quitaron al gobierno el poder de crear dinero.

Los bancos centrales se han convertido en el amo que rehace el mundo de acuerdo con su propia imagen. Los economistas, con la idea de crecimiento ilimitado y el concepto del producto interno bruto (PIB), comenzaron su evangelización para promover una visión materialista del mundo.

La invención del PIB

El PIB fue creado como un común denominador para evaluar la salud de la economía nacional. Se define como “el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos por un país o región en un determinado periodo de tiempo.” Este concepto ha transformado la economía en una ciencia empírica.

La doctora y activista Vandana Shiva habla sobre cómo el PIB fue inventado durante la guerra como parte de la maquinaria de guerra, y fue usado por los economistas como arma para apoyar la economía bélica. Ella explica como el PIB, el cual fue llamado “Proyecto Manhattan” de la economía, crea una frontera de producción artificial que dice “si produces lo que consumes entonces no produces”.

Shiva resaltó cómo la naturaleza produce y consume en un increíble ciclo que sustenta la vida, y, aun así, de acuerdo con esta medición de crecimiento definida arbitrariamente, que excluye actividades económicas tales como bienes y servicios para consumo personal, esta regeneración natural es tratada como no productiva.

El PIB como concepto clave en economía fue usado para crear un esquema de pirámide Ponzi que extrae de la naturaleza y lo convierte en objetos sin vida para incrementar la riqueza material de los que están arriba. Es un sistema de esclavitud, en el que a la gente se le priva de su habilidad para producir por ellos mismos y ser autosuficientes. En su lugar, se les vuelve dependientes de que las grandes corporaciones ofrezcan los bienes y servicios que ellos requieren.

Creación de un ciudadano modelo

Esta economía de saqueo ha sido acelerada por el capitalismo consumista del siglo 21. La ortodoxia del materialismo patrocinada por el estado niega la vida interna del hombre, haciendo que la gente busque valor y significado fuera de si misma. A través de las ventas por mercadeo con publicidad y marcas, los grandes negocios hallaron una forma de crear en la gente un deseo de consumir y fabricar la necesidad de producción en masa.

Con Hollywood, las celebridades se convirtieron en ídolos que la gente venera. Con su glamour, presentaban al público el mito del sueño americano que promete a todos igualdad de oportunidades para conseguir un estilo de vida materialmente abundante. Poco a poco, la gente fue atraída al mercado y comenzó a buscar significado a través de adquisiciones materiales.

Este concepto abstracto del PIB que ahora rige esta economía de consumo ha sido usado para establecer un estándar del ciudadano modelo. Ahora el mercado envía un mensaje; ‘entre más te involucres en consumismo idiota, más contribuyes al incremento del PIB y se vuelve virtuoso’.

Guiado por la mano invisible de este mercado diseñado parar incentivar la pasividad y obediencia, se ha hecho a la gente desear productos en su esfuerzo por convertirse en ciudadanos modelo, para ser aceptados y reconocidos como valiosos.

Hegemonía del Petrodólar

Mientras mantenía a la gente aislada en una burbuja de cultura de consumo, el gobierno de EE. UU., bajo el control de las corporaciones privadas, llevó a cabo su misión alrededor del mundo de llevar el dominio de su fe unilateral. En 1933, EE. UU. abandonó el patrón oro para transacciones domésticas. Luego, con el acuerdo de Bretton Woods en 1944, el dólar fue aceptado como la divisa internacional para la mayoría del comercio.

Lo que pareció como la victoria final de la supremacía de la materia por encima de la naturaleza vino en 1971 cuando el presidente Nixon cortó el último vínculo entre el dólar y el oro, eliminando la convertibilidad internacional del dólar en oro. Todos estos acontecimientos llevaron a la creación del petrodólar, una hegemonía de una divisa respaldada por la milicia, lo cual fue reconocido por el economista ganador del premio Nobel Paul Krugman en su comentario diciendo que la divisa fiduciaria de EE. UU. está “respaldada por hombres con armas”.

El ojo que todo lo ve de la deidad que se encuentra en el billete tiene una visión limitada. Solo puede tener una visión mecánica del futuro, y su objetivo es crear un mundo de máquinas que esclavicen a la humanidad. En su justo excepcionalismo americano, una nación bajo un solo dios actúa como si fuera la autoridad moral absoluta del mundo.

La crisis de la visión occidental del mundo

Con un sentido abstracto de moralismo que crea una dualidad entre lo bueno y lo malo, el imperio de EE. UU. proyecta enemigos externos. Al crear un eje del mal con mentiras acerca de la existencia de armas de destrucción masiva, la nación con el mayor poder militar esparce temor y odio, manteniendo al mundo en un estado de guerra perpetuo.

Con el edictoestás con nosotros o en contra de nosotros”, el estado superpoderoso divide al mundo, coaccionando a todos a aceptar la doctrina de la Guerra contra el Terror. Demonizan a los países que retan la superioridad moral de su petrodólar y los aíslan de la comunidad internacional, sometiéndolos a sanciones e invasiones militares.

Empleando métodos distintos a la violencia total, este dios tiránico convierte a las finanzas en el arma en contra de gente inocente. Llamándolo la “Jihadi de los banqueros”, Max Keiser, conductor de un popular programa de finanzas explicó cómo las cabezas de los bancos centrales cometen fraude y revientan la economía. Describió que son entrenados en madrasas de escuelas exclusivas de gran prestigio, malinterpretan a Adam Smith y lo utilizan en lugar del Corán como pretexto religioso para cometer “terrorismo financiero”. Reducen las tasas de interés para los inversionistas, permitiendo a las grandes compañías acaparar los empleos y el estilo de vida de la gente, y destruir economías completas.

A medida que la expansión de la visión occidental del mundo se volvió destructiva, su economía bélica extractiva ahora se encuentra con la realidad finita de la tierra. A medida que su juego de impresión de dinero se acerca a su fin y los líderes del mundo intentan frenéticamente reiniciar el sistema para rescatar a su dios, Bitcoin ha comenzado a mostrar la luz de un nuevo camino donde la civilización impulsada por el materialismo alcanza su límite.

Separación del dinero y el estado

La invención de Bitcoin hizo que la separación del dinero y el estado fuera posible por primera vez en la historia. Esto terminó el monopolio de la fe de la oligarquía que negaba a la gente el acceso a una verdadera naturaleza de la realidad, y liberó a la gente de la locura moral que ha volteado al mundo de cabeza.

Este descubrimiento en las ciencias computacionales revivió al Dios de la Naturaleza que ha sido desaparecido de nuestra sociedad. Bitcoin es dinero respaldado por la naturaleza. Mientras que el dinero fiduciario está basado en deuda y sujeto a impresión a voluntad a través de la ‘banca de reserva fraccional’, Bitcoin es una nueva clase de activo y es oro digital, su valor intrínseco deriva de la energía requerida para el trabajo computacional, en cierta forma no muy distinto de la energía usada para extraer oro de la tierra.

A diferencia del dólar de EE. UU. que se expande infinitamente con la impresión de dinero, Bitcoin, con su oferta monetaria fija de 21 millones, cuenta con una escasez incorporada atada a recursos reales. En el artículo “Bitcoin y la termodinámica”, el autor Knut Svanholm describe a Bitcoin como una batería, la mejor batería inventada jamás. Menciona cómo Bitcoin “ofrece una forma de convertir energía en una parte pequeña de un número específico”. Lo describe como un tipo de “batería matemática” y como “convierte electricidad en escasez digital”, la cual “entonces puede ser programada para expresar valor”.

El verdadero libre mercado del mundo

En el corazón de la creación de esta batería matemática se encuentra la minería de Bitcoin. Es una competencia matemática que se transmite, y en la que participa una red de computadoras (llamadas mineros), alrededor del mundo con reglas claras, incluyendo el número total de bitcoins creados y una tasa de creación predecible. En una red descentralizada donde las reglas se aplican a todos por igual, los mineros usan sus recursos valiosos (aprovechando el poder de cómputo) para realizar la Prueba de Trabajo — proceso en el que se resuelven problemas matemáticos difíciles.

Con incentivos económicos que alinean el interés personal de todos y hacen que las recompensas por cumplir las reglas sean mayores que el valor de atacar la red, el protocolo incentiva a todos a actuar honestamente y seguir las reglas de consenso. Cada 10 minutos se resuelve un problema matemático, y quien sea que lo resuelva primero gana un número fijo de bitcoins. Este proceso crea bitcoin, valida transacciones y, sobre todo, provee la seguridad del sistema.

El creador de Bitcoin, conocido bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto, usó bitcoin como símbolo de valor, y con una combinación de funciones criptográficas y teoría de juegos creó el primer verdadero libre mercado del mundo. Mientras los economistas con su política monetaria moderna aislaron al mercado de cualquier retroalimentación, Bitcoin se regula a si mismo mediante un algoritmo y permite el descubrimiento de precios orgánico.

El mercado ajusta la dificultad de minado de acuerdo con la demanda con un ciclo de retroalimentación estricto que se reinicia cada 2 semanas. Está programado para regular y mantener la tasa de creación de bitcoin, y corresponde más naturalmente con la oferta y demanda del mercado, creando eficiencia en él. Esto ofrece una alternativa al modelo existente de la economía basada en la idea de crecimiento infinito que crea un ciclo destructivo de consumo interminable.

El patrón económico de la Naturaleza

Bitcoin introduce un nuevo patrón económico que difiere del patrón oro o cualquier otro modelo económico anterior a él. Matemáticas que son animadas a través de la imaginación reúnen la materia que ha caído de su fuente original.

Con Bitcoin, el dinero se vuelve energía. En el núcleo de la capital de Bitcoin está la producción de la batería matemática. Se basa en consumo no material en forma de energía y este proceso lo facilita el acto de la naturaleza de dar.

La Naturaleza provee abundantemente. Con su amor desinteresado, ella produce y consume para regenerar energías. Bitcoin nos invita a participar en una economía de forma tal que todos vivamos a la altura de este estándar altruista de la naturaleza.

El génesis de Bitcoin fue el acto generoso de Satoshi de publicar en línea el protocolo de código abierto y hacerlo disponible gratuitamente a todo el mundo. En respuesta a este acto de altruismo los desarrolladores alrededor del mundo han puesto sus habilidades e inteligencia a trabajar en Bitcoin. Los mineros comenzaron a contribuir sus recursos preciosos para construir una red.

Esto crea un modelo de economía basado en la reciprocidad, en donde todos contribuyen a la red al compartir voluntariamente su trabajo, tiempo y recursos y así beneficiarse mutuamente de sus talentos respectivos.

El círculo de dar

El mercado descentralizado de Bitcoin es como un organismo viviente que mantiene la interconexión de todos los participantes. En este ecosistema, el acto de consumir produce simultáneamente algo de valor y esto inspira a un círculo de dar. La Naturaleza produce la energía eléctrica que los mineros consumen para generar poder de cómputo, el cual es necesario para resolver los problemas matemáticos. Al consumir esa energía, los mineros convierten estos problemas en producir seguridad para el sistema completo.

Los usuarios que corren un nodo completo (un programa que valida completamente transacciones y bloques), usan recursos de cómputo y de ancho de banda excedentes para almacenar una copia entera de la blockchain, lo que les permite mirar y verificar cada transacción. Al consumir estas energías, esos nodos (computadoras conectadas a la red de bitcoin) ofrecen el servicio de asegurar que todas las reglas de bitcoin se cumplan. De esta forma ellos contribuyen en la producción de un registro de transacciones inmutable, manteniendo la integridad del sistema.

Desde que Satoshi envió el primer bitcoin en 2009, el círculo de dar de Bitcoin continúa sin jamás haber sido interrumpido. La escasez incorporada dentro de Bitcoin (con la producción disminuyendo cada 4 años, lo cual garantiza su incremento de valor) facilita un efecto de red de creación de riqueza, con un fundamento matemático en su base monetaria para prevenir que algún día la revienten como una burbuja tradicional.

Los Bitcoiners responden a este regalo de la naturaleza con la práctica de HODL (Hold On for Dear Life, por sus siglas en inglés — retener bitcoin sin importar su precio, no enredarse en especulación). Disciplinándose a si mismos a no comprar cosas que no necesitan y retirando su participación en la economía extractiva ellos expresan su respeto por la naturaleza.

Soberanía Individual

Bitcoin, con su nuevo patrón económico, hoy nos libera de la ortodoxia de la economía materialista y su dogma científico de crecimiento infinito que mantiene a la gente como consumidores pasivos en el esquema global Ponzi de deuda. La globalización ha creado una carrera al fondo donde las corporaciones trasnacionales sin lealtad a ninguna nación han abandonado a los trabajadores, al enviar los empleos y manufactura a otros países, reduciendo costos con mano de obra barata para maximizar sus utilidades.

Mientras la gente se convierte en sirvientes forzados siendo explotados en el feudalismo corporativo, Bitcoin restaura la soberanía de la gente y las naciones, permitiéndoles reclamar su poder de participar activamente en la economía bajo sus propios términos. El ecosistema que promueve la innovación y el emprendimiento ha creado oportunidades para que la gente escape de este sistema de control autocrático que los mantiene en esclavitud y les roba su trabajo. Muchos tienen la oportunidad de dejar sus trabajos de 9–5 e iniciar sus propios negocios para crear valor y compartir entre ellos a través del comercio.

Hoy, a través de una red de individuos libres y soberanos alrededor del mundo, el Dios de la Naturaleza comienza a mostrarse a si mismo como el juez supremo del mundo. Las nuevas actividades económicas que están surgiendo alrededor de esta tecnología están creando una revuelta tipo Tsunami en contra del dios bélico, cuya legitimidad está respaldada por violencia.

El mercado brutal de minería de “supervivencia del más fuerte”, canalizando energía que ha sido dirigida hacia fabricantes de armas, comienza a quitar financiamiento al Pentágono y mover a la sociedad global hacia la construcción de paz. Desde Irán a Kazajistán y Rusia, las naciones estado se han sumado a la carrera por minar Bitcoin, acelerando la destrucción no-violenta del complejo industrial militar. El poder de cálculo generado principalmente por energías renovables, subordinado a las leyes de la termodinámica, han comenzado a asegurar la santidad de la vida para todos los seres.

Estado natural

Apoyándose en la facultad de la razón, los fundadores del estado-nación moderno iniciaron un camino, tratando de establecer un mundo libre de superstición e irracionalidad. La persecución del conocimiento a través del carácter distintivo de la objetividad ha rendido frutos que han iluminado al mundo de varias formas. Ramas de la ciencia; tecnología, ingeniería, química y medicina abrieron nuevas potencialidades para la humanidad, haciendo posible que nosotros venzamos los desastres naturales y enfermedades y vivir con mayor comodidad en lo que podría ser visto como un plano físico duro.

Aun así, hemos perdido nuestra relación vital con la naturaleza y con la Tierra en sí. El hombre moderno se ha separado del mundo que lo vio nacer. Pero esta separación era necesaria para que nos desarrolláramos y reclamáramos la pertenencia de nuestra propiedad- nuestra única individualidad. El acto de rebelión en contra del Dios de la Naturaleza fue el derecho adquirido por las Leyes de la Naturaleza, otorgado a todos para que cada uno nos volviéramos independientes y libres.

Ahora, a través del lenguaje de programación de Bitcoin, la naturaleza que se ha vuelto silenciosa comienza a hablar de nuevo. El evangelio de Bitcoin nos recuerda que los individuos soberanos son libres de ejercer su propia autonomía moral sin permiso, encontrando dentro de ellos mismos motivos para sus acciones en las cuales se deben someter. Satoshi, al crear dinero libre de riesgo moral, permitió a cada uno de nosotros expresarnos libremente, a actuar de acuerdo con la naturaleza de cada uno.

A cada momento elegimos actuar conforme nos dicta nuestra propia conciencia, en lugar de sucumbir a presiones de fuera, o confiar en autoridad externa, damos consentimiento a nuestra propia sabiduría innata para gobernar nuestras acciones y vivir dentro de la Providencia de la naturaleza.

Solo si cada uno de nosotros elige actuar libremente y simplemente estando en nuestro estado natural, podemos alinearnos con las Leyes de la Naturaleza y contribuir a incrementar su valor moral. Cada 10 minutos, mediante la distribución de responsabilidad a través de la red, el corazón de Bitcoin realiza controles y balances de poder manteniendo armonía entre todos los seres vivos.

El Internet del Dinero trascendiendo fronteras protege a la gente de todas las naciones de las guerras por recursos, explotación y dictadura. Bitcoin rodeándonos en todos lados 24/7 puede protegernos ante la hiperinflación, robo y confiscación de riqueza, ayudándonos a administrar este precioso planeta para las Siete Generaciones por venir.

Nuestra civilización ha estado operando en un monólogo. Por mucho tiempo, hemos intentado competir y vencer a la naturaleza. Ahora Bitcoin, el genio del algoritmo de consenso, abre un diálogo. Nos llama a volvernos un co-creador con la Madre Naturaleza y a invertir en su sabiduría para diseñar una nueva economía. Mientras el viejo mundo fiduciario comienza a colapsar, Bitcoin hoy provee una forma superior de dinero que es seguro, resistente a la censura y autosustentable. Es dinero perfecto para la humanidad, ya que somos parte de esa divina naturaleza y todos somos Bitcoin.

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